martes, 23 de marzo de 2010

No me alegra por él...pero sí por otros



Hace unos años los veías pedir Moet sentados en las mesas más exclusivas de los más selectos restaurantes ñoñostiarras. Ahora ya no los ves.

Que se jodan!!!. Ahora los ves arrastrar su incultura y falta de ética por los bares de Gros o por los de Amara. Ya no se acercan al Centro tampoco, donde otros de tan mala conciencia y peor calaña que ellos, ya no les abren las puertas.

Hablo de esos promotores inmobiliarios de nuestro territorio, que hemos visto como compraban cada pocos meses un coche nuevo más potente que el anterior y como, prepotentes, compraban voluntades políticas y no políticas, mientras arrasaban con los espacios verdes que se les ponían por delante o con las zonas de costa, turísticas o no.

Les veías con sus enormes puros en sus bocas de mediocres...Hoy alguno no puede fumar ni "Celtas". ¡Cuánto me alegro, pandilla de incultos gilipollas!. Si todas sus consecuencias son como ésta, bienvenida sea la crisis y mil crisis más.

Como ese promotor doméstico que antes vivía mirando a la bahía y ahora tiene que sentar su culo en casa de un familiar...Y del que muy pronto hablaré.